sábado, enero 10, 2009

Y todo lo demas

Tras el reecuentro breve y casual con una ex compañera de instituto, y tras intercambiar el tipico y topico interrogatorio de compromiso social (¿que tal te va? ¿estas trabajando? etc.), me abordo el recuerdo de cuantas cosas habian cambiado desde aquel cercano pasado, y de como esos cambios se daban la mano con mis gustos musicales .

Y es que veran, al igual que cuando termino un buen libro, suelo sentirme mas tonto que cuando lo empece, cada vez que descubro un buen grupo de algun genero nuevo para mi, se abre todo un abismo de ignorancia y desconocimiento. Conste que este "elemento" que les escribe, que ha transitado durante todo este tiempo por los mas diversos generos y subgeneros, y por los mas variopintos idearios musicales, nunca ha sido una de esas enciclopedias andantes capaces de escupir un alto numero de datos y anecdotas musicales por minuto, pero la voracidad luego transformada en necesidad (o puede que al reves) de escuchar y descubrir mas y mas musica ha ido mutando quizas no tanto en su forma sino mas bien en su esencia.
Pues comparen la pasion de vivir detras de una cancion, un disco o un concierto frente la asepticidad de tenerlo casi todo a mano o a click de raton, contrapongan al sparring con pegada al campeon amanerado, al corazon roto con la estabilidad de la razon y descubriran que ese cambio vital y musical, no es que se trate de una eleccion, sino mas bien de evolucion de alguna forma buscada o de alguna forma impuesta, de acomodamiento, de desapasionamiento musical, un hastio que termina en un mero escuchar por escuchar, en un simple transitar por caminos ya pulidos y gastados.

Aun asi todavia siento esa necesidad de conocer y descubrir tanto a los clasicos como a los que empiezan en el mundo musical, y eso a pesar de que a veces me sienta extraño conmigo mismo, a pesar de que algunas veces me sorprenda al escuchar ciertos grupos o estilos que siempre crei que no encajaban conmigo.
La verdad es que pensandolo, he vuelto un poco a esos años de instituto, a esos años de voracidad musical, pero con el añadido de que ahora escucho lo que me da la gana sin que nadie me diga lo que esta bien o no, vamos un poco como siempre. Vuelvo a pensarlo y tampoco he cambiado tanto ¿o si?

Entretanto les dejo con este SEÑOR y con este tema que lleva meses dando vueltas en mi reproductor, en breve espero subir por aqui su recopilatorio que es un lujazo.

2 comentarios:

LoRbAdA dijo...

Toda la razón con lo del acomodamiento detrás del ratón, aunque yo los veo compatibles...
Un ejp. yo me compro los discos que puedo por mi presupuesto y también me descargo unos cuantos... si no tuviera internet no me compraría más discos y si no tuviera más dinero no me descargaría más música porque no tengo mas tiempo. Pero una vez escuchados discos que uno disfruta también está bien comprarlos y no ser cínico, o al menos saber donde está el equilibrio que los músicos no viven del aire y el número de conciertos que den al año tb es consecuencia en parte de la acogida que tienen sus trabajos discográficos.

Bueno, no me enrollo, un buen blog el tuyo. Saludos.

Un esquimal onanista (como otro cualquiera) dijo...

Muy bien escrita esta entrada. Me he sentido bastante identificado.